De la cuna al conteo

Aprender los números es como aprender las letras, como padres nos llena de orgullo ver a nuestros pequeñuelos adquirir estos conocimientos, tan importantes para el día a día y básicos para su paso exitoso por primaria y secundaria. Así, cuando recitan del 1 al 10 por primera vez, nos parece la niña más lista y más bonita del mundo (y somos objetivos, somos sus padres…) ¿Con qué edad empezó a contar el tuyo? ¿Y a reconocer números? ¿18 meses? ¿2 años? ¿O más adelante?

Muchos peques reconocen algunos números escritos antes de empezar a hablar, puedes preguntarles “¿Dónde está el 1?” y te lo señalan, aunque también puede que te señalen un palo en lugar del 1. También los hay que con 18-24 meses “cuentan” hasta 10. Eso sí, no les digas dame 8 mandarinas, porque no saben, pero de 1 a 10, de carrerilla… ¿Por qué pasa esto? No es que se confunda, somos nosotros que confundimos su momento evolutivo con otro que todavía no ha llegado, así que vamos por partes.

Temporalización aproximada

Del nacimiento al reconocimiento de cantidades

Lo primero que aprenden los niños es a reconocer tamaños, desde el momento en que empiezan a introducir un objeto dentro de otro, entre los 6 y los 9 meses. Reconocer tamaños es una primera aproximación a la idea de las cantidades y, a nivel de lenguaje, las madres reforzamos este aprendizaje prácticamente sin pensar, ya que es frecuente decirles frases tipo “Ese no cabe ahí, es muy grande”.

Cerca del año suelen distinguir bien las formas también. En un encajable triángulo-círculo-cuadrado, al menos el círculo lo ubican en su lugar y, aunque no lo parezca, es otro concepto matemático importante, la clasificación según una característica determinada.

Entre el año y los 2 años aprenden a hacer actividades más complejas de clasificación, ordenan por tamaños y adquieren la idea de la correspondencia 1-1, que sirve, más adelante, para saber que cada elemento se cuenta una sola vez y que cada uno tiene un nombre.

Hasta aquí ni siquiera aparece el nombre de los números, ya no digamos el contar… Si entre el año y los dos años saben nombres de números es porque están desarrollando el área del lenguaje.

Poniendo nombre a las cantidades

Entre los 18 meses y los 3 años desarrollan el reconocimiento de cantidades del 1 al 3. Sobre los 2 años suelen tener claro que tienen 2 manos, 1 nariz, 2 ojos… son capaces de decirte si hay un objeto o dos y, un tiempo después incluyen el 3. Pero hay estudios que indican que no cuentan, sino que reconocen la cantidad, así que es normal si no saben decir 1-2-3 pero sí identifican que hay 3.

También es normal en estas edades que tengan una cantinela numérica que puede no corresponderse con la que debería ser. A veces cuentan 1, 2, 3, 7, 8 y 10 cuando juegan por su cuenta. No es necesario corregirlos y realmente es un avance porque indica que saben que cada número tiene una posición, aunque de momento las cambien, no tiene que ver con las cantidades aún.

Entre los 3 y los 4 años es cuando son capaces de pasar la barrera del 3 y contar cantidades más grandes y, incluso, los hay que empiezan a sumar y restar.

Leyendo números

A partir de los 3 años son capaces de asociar el número escrito a una cantidad porque al ponerle nombre al número lo trasladan a la cantidad que ya conocen. Este tipo de procesamiento relaciona áreas distintas del cerebro: la que identifica lo que vemos con la del lenguaje y ésta con la que reconoce cantidades, así que es necesario el desarrollo de conexiones neuronales eficientes. Un peque al que le cuesta probablemente solo tarde un poco más en adquirir esta habilidad y no podemos perder de vista que hasta los 6-7 años, final de la etapa preoperacional, aunque identifiquen algunos símbolos y, incluso, puedan ser capaces de empezar a leer o a escribir (letras o números), les cuesta o no son capaces de manejar información mentalmente, es decir, les costará pensar “si tengo 4 y me dan 1, ¿cuántos tendré?”, siendo más sencillo hacer estas actividades manualmente o con dibujos que refuercen los números escritos.

Y yo, ¿puedo ayudarle?

Por supuesto que sí, siempre se les puede ayudar a aprender mejor.

Existen varios materiales Montessori que ayudan al desarrollo de las habilidades matemáticas, pero aquí pongo lo que podemos hacer todos, seas de Montessori o no.

  • Cuando les hablemos de cantidades, aunque sean muy pequeños, decir la cantidad seguida del nombre de lo que estamos hablando. Por ejemplo: mira, tienes 2 manos (no “tienes 2”) para que aprendan que pueden ser 2 manos, ojos, pies, tenedores, personas…
  • Integrarlos en las actividades normales de casa que implican cantidades como poner la mesa (“un tenedor para ti y uno para mí”), la compra (2 paquetes de harina; 1, 2, 3 y 4 manzanas), la colada (¿Dónde está el otro calcetín? Tiene que haber dos calcetines de cada)…
  • Contar mucho: escalones, cubiertos, dedos, juguetes…
  • En la primera etapa darles la oportunidad de experimentar estos conceptos de tamaño, clasificación y correspondencia 1-1 con actividades como ordenar 3 cubos según su tamaño, hacer torres de mayor a menor, poner un objeto en cada hueco de una flanera o huevera, clasificar por color o por forma…
  • En la segunda etapa se puede seguir con las actividades de la primera y añadir otras como pedirles 2 pinzas de la ropa, luego 3, luego 4 y cuando falle decirle las que faltan y contarlas todas con él.
  • Pasada la barrera del 4 y iniciado el reconocimiento de los números escritos, es el momento de empezar a asociar cantidad-número sin olvidar que reconocer un número es leer, y que aprenderán a escribirlos trabajando la escritura, no el conteo.

Este es otro de esos post que me cuesta un poquitín publicar porque no soy maestra, así que como en algún otro, aviso a lectoras que lo que aquí escribo es lo que he ido aprendiendo sobre este tema y que agradezco puntualizaciones y rectificaciones.

Te espero en comentarios.

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