Parir CON miedo (primera parte)

Jamás había pensado que podría ir a parir con miedo.

La verdad es que desde pequeña he ido muchas veces al médico, me han hecho varias pruebas e intervenciones, soy sanitaria. Y nunca he ido con miedo al trato del personal hasta que mi tercer embarazo empezó en la Provincia de Albacete y terminó en la Región de Murcia. Fui a parir con miedo y, aunque todo fue bien, el buen recuerdo de mi tercer parto es gracias a mi marido, mi hijo y yo, mientras de los dos primeros tengo muy buen recuerdo también de quienes nos atendieron. Tan bueno que tras el segundo parto, además de cartita de agradecimiento, les regalamos un jamón al equipo de paritorio. Sí, a todos, matronas y sus residentes, TCAE, ginecólogo, anestesista y sus residentes.

Qué paso con el tercero…

Controles durante el embarazo

De dónde venía… Los dos primeros

En mis dos primeros embarazos tenía una relación de confianza con la matrona del centro de salud. Sabía que podía preguntarle cualquier cosa, que no le molestaba si pedíamos cita para preguntas «tontas», escuchaba, informaba y siempre era amable, explicaba los resultados de analíticas y siguientes pruebas… Lo normal para mí.

En las ecografías en el hospital tampoco tengo queja… La relación más distante, claro, les veía menos y cambiaban de una eco a otra, pero iban explicando lo que veían, la pantalla de la eco estaba orientada de manera que yo también la veía todo el tiempo y en el caso del segundo, que en una de las ecos algo no estaba como se esperaba, respondieron a todas nuestras preguntas y nos explicaron los pasos a seguir y las probabilidades, en porcentajes, de resolución. De nuevo lo normal para mí.

A dónde llegué… Tercer embarazo

Nos habíamos mudado.
Tercer embarazo.
Qué alegría, qué alboroto.
¿Pero no tenéis tele? Sí pero nos gustan los niños.
Comprad una mascota. Eeeeh… No es lo mismo.
Estáis locos. ¿Gracias?

Hasta aquí también es normal, o esperable, para mí XD

En el centro de salud

La primera visita con la matrona fue un… Estás de X semanas, te doy para tal día que estarás en la 12, a lo que respondí que no, que estaba de dos menos, que mis ciclos no cuadran con su rueda y con dos hijos ya, sé casi hasta la hora en que fue concebido, como dice Matronicidio. Pues no. Me dijo la matrona:

Las mamás no contáis bien y luego las broncas son para mí. En esta fecha estarás de 12 semanas.

No me pareció normal pero pensé que tendría un mal día porque también me escribió en la cartilla que me había dado Educación para la salud pero lo único que me dio fueron las citas para la eco y para la analítica del primer trimestre.

Por si hay dudas… Sí, fui a esa primera eco y estaba de 10 semanas, no de 12. Solo tenía el hospital a algo mas de una hora de casa y dos críos de 2 y 4 años. Gracias por decirme que cuento mal, la bronca me la llevé yo. Tampoco me pareció normal esa amonestación por estar de 10 semanas y ocupar una cita «con la de trabajo que tenemos»…

Al pasar a la Región de Murcia, estando de 24 semanas, no me querían dar cita con la matrona porque no había iniciado allí la atención al embarazo. Imaginé que era el día tonto de la administrativa… Aunque tampoco es muy normal…

Las visitas con la matrona bien. Era maja… Hasta que le pregunté por cómo se paría en el hospital que me tocaba y me dijo que me recomendaba ni mencionar el plan de parto, que tenía compañeras que habían hecho la residencia en hospitales donde todo muy bien pero… «algún parto bonito sale» en el que me tocaba… Aquí ya, a parte de no parecerme normal, empezó a darme cosilla y pensé que igual no eran «días tontos», sino costumbre… o algo… Que no llamaré violencia obstétrica porque fantasmas no esiten, llamémoslo… pasclusa, creo que no ofende a nadie el palabro.

Le pregunté cómo me cambiaba de hospital para parir y me dijo que no se podía hacer en la Región de Murcia. Te controlan el embarazo y pares donde te toca.

– Peroooooo… Si voy en trabajo activo de parto me tienen que atender, ¿verdad?
– Eeee… Sí… Pero no tienen tu historia, no es recomendable, deberías ir al que te toca.
– Peroooooo… Si el embarazo va bien y llevo mis analíticas e informes de ecografías… No necesitan nada más, ¿no?
– Bueeeeeno… Haz lo que creas mejor… Yo te entiendo pero no es lo suyo.

Llamé a la consejería de salud y me dijeron lo mismo pero peor, fue mas un ¿Cómo te vas a cambiar de hospital?¿Para qué te vas a cambiar de hospital? No, no se puede.

Con la matrona poco más hablé, solo la vi para que me pidiese analíticas y me las grapase a la cartilla de embarazo.

En la semana 36 me dio un folleto sobre el masaje perineal diciéndome que parece que reduce el tamaño de la episiotomía (no del desgarro, no, de la episio…)
– Después de dos partos vaginales sin episiotomía ni desgarros sería raro que fuese necesaria en un tercero, ¿no?.
– Bueno, a parte del tipo de parto depende de quién te atienda, pero todo lo que puedas hacer para que sean menos puntos, mejor.

Si depende del equipo y no de mi parto… ¿son episiotomías rutinarias?

Si anda como un pato, suena como un pato y tiene cara de pato ¿qué va a ser? ¿Un rinoceronte porque aquí no hay patos?

No deberían hacerse episiotomías como norma, los problemas de después nos llegan a las fisios mientras en paritorio quedan todos contentos de lo bonica que ha quedado la sutura (de verdad, ahora no va con ironía, que no niego que lo hagan lo mejor que saben) y de que el crío está bien. Es importante que el recién nacido esté bien, por supuestísimo, pero también la madre, que se les atiende a los dos. Y a mí, por si acaso o porque sí o porque patatas, no me cortan. Si es necesario y me lo explican, sea antes o después si es urgente, por supuesto que pueden cortar, hasta donde haga falta.

En el hospital

En las ecografías la pantalla estaba al lado de mi cabeza, orientada solo hacia el médico, y yo haciendo de niña del exorcista para ver algo. Marido sí veía porque estaba a mis pies pero yo, la de la panza, los kg, la que iba a parir, a la que estaban tocando con el ecógrafo, no.

¿Explicaciones en la eco? Solo lo que oía cuando le dictaban a la que escribía, a mí me daban la siguiente cita y ya.

Me citaron en la semana 39 para «decidir si inducimos» porque «tienes niños muy grandes» (que salieron sin un desgarro y cumplida la semana 41…) En esa visita me preguntó el gine si tenía molestias y respondí que no con una sonrisa de oreja a oreja y cara de imbécil aunque sí las tenía. En la sala de espera ya me habían comentado que si decías que sí, te hacía tacto y Hamilton, aunque lo explicaron con otras palabras: que te metía los dedos hasta la garganta, te sacudía y te hacía mucho daño. Supongo que sería una Hamilton brusca.

NO

ES

NORMAL.

Pero no podía ser, somos personas, son sanitarios trabajando, la norma es que trabajen bien aunque eso no encajaba con que todos los gilipollas me tocasen a mí…

Mis ganas de llorar iban aumentando de semana en semana, temiendo cuál sería la próxima e intentando no preguntar «demasiado».

La charla sobre la epidural

Aquí fue un despepite interno supremo, de verdad, con todo mi respeto y amor a los anestesistas de mis primeros dos partos pero con ganas de escupirle en un ojo al de la charla…

Charla en auditorio para unas 20 o 30 embarazadas con un power point. Lo de adecuar el mensaje al interlocutor ya si eso otro día… Pero daba lo mismo porque el consentimiento informado lo firmabas antes de entrar o no entrabas, así que si no te enterabas, haber elegido muerte, que ya has firmado que lo tienes todo claro…

Es decir, yo llegué con mi papelito (una fotocopia fea y del revés) rellenado con datos sobre quién soy, antecedentes médicos generales, obstétricos y relacionados con anestesia y la señora de la entrada me dice que me falta la firma. Y yo… Ya, es que pone que «se me ha informado» y hasta que me hayan explicado no puedo decir que se me ha informado de nada.

O lo firmas o no entras, esto lo recogemos al final porque el anestesista ha de firmar que te ha informado.

¿Gusta? Pues hay mas una vez dentro…

  • O pares con epidural o pares con dolor. No habló de ninguna otra alternativa para manejar el dolor. Según él «ya son ganas de pasar dolor inútil».
    Mi visión: después de dos epidurales que no fueron bien mi idea no era probar la 3a, había parido ya dos veces con dolor pero además con plus de incomodidad de catéter epidural, vía, tensiómetro, bajada de tensión en el parto y cefalea post epidural con la primera, dolor en la zona de punción durante días con el segundo… No era mi plan, no… Pero allí no hay plan de parto, qué plan ni plin.
  • Se pone la epidural en «la sala de epidural, que es como un quirófano, así que sólo entramos nosotros y la embarazada». Traducción: no entra tu acompañante. No moriré porque no entre marido pero me gusta estar con alguien conocido cuando tengo dolor. Manías que tiene una…
  • «Ginecólogo y matrona informan al anestesista de cómo estáis y entre los tres decidimos cuándo os ponemos la epidural» Esto… Wait… No seremos yo, mi parto y mi dolor que la pediremos, no. Me mirarán, decidirán, me llevan y me pinchan… Bien… Cada vez me siento mas parte de un proceso de producción… ¿Soy una vaca? Una tetera, una cuchara…
  • «Se pone la epidural al inicio de las molestias porque el dolor del parto no sirve para nada». ¿Y la incomodidad de la epidural sirve para algo? Si soy capaz de manejar MI dolor, teniendo en cuenta que la sensación de dolor es una experiencia SUBJETIVA que suma lesión/posible lesión y la interpretación que hacemos de ello… ¿Por qué me pondréis la epidural ante las primeras molestias?¿Por qué estoy en el hosital con las primeras molestias si la norma debería ser que empezaran en casa? Uniendo esto con la cita en la semana 39 para decidir si inducían mi parto…
    En cuanto a la incomodidad que mencionaba antes… mi primer parto fueron unas 16 horas desde la rotura de bolsa, el segundo fueron mas de 8… No es mi sueño todas esas horas en una cama con todo lo que contaba en el primer punto…

Al terminar nos dijo que si no nos bastaba la información recibida podíamos marcar la casilla «Aun tengo preguntas» y que las dijésemos en voz alta, que con esa casilla marcada no nos firmaba la autorización para la epidural en el parto. Y sin firma no hay epi.

Mi intento de no parir con miedo…

Puesto que así eran las cosas, todo como muy paternalista, y no había manera de hacerlas bien cambiando de centro, ni siquiera para tener una UCI neonatal, NO, pares donde te toca, el plan era hacer una pequeña fuga.

Mis dos primeros partos empezaron con rotura de bolsa y los hospitales a los que podía ir eran el que me tocaba (llamémosle A), uno a 45 minutos algo mejor (B) y otro a poco mas de una hora (C).

El plan era: rotura de bolsa, arrancamos con destino al C pero pasando por el B por si la cosa se acelera, que es el tercero. Al llegar esperamos en el aparcamiento a que las contracciones se animen si es necesario y entramos en trabajo activo de parto y transcurridas 2 o mas horas desde la rotura de bolsa. No nos mandarán a casa ni al otro hospital.

¿Qué podía fallar?

Pues falló el plan de parto secreto, pero ya te cuento en la segunda parte, que esto se ha alargado suficiente 😉

¡Feliz día!

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