Montessori y fantasía de 0 a 6 años: qué hacemos en casa

Montessori y fantasía: Vista desde detrás, niña con diadema de unicornio, tutú y varita tocando libro de Elmer

Montessori y fantasía no van de la mano en los más pequeños. Es un tema, el de fantasía o realidad, que puede levantar pasiones. Hay acusaciones de robar la infancia, de mentirosos, de irresponsables, de creadores de traumas… Tanto por parte de quienes fomentan la fantasía como por parte de quienes no lo hacen.

Hoy te cuento qué hacemos nosotros, por qué y cuál es el punto de vista de la pedagogía Montessori.

El 3 de octubre estuvo en el podcast de Buenos días, Madresfera, Cristina Quiles, más conocida como La Quiles, hablando sobre su post “Cómo elegir buenos libros para niños” (post muy interesante, por cierto) y, en un momento dado, salió algo relacionado con la fantasía y la realidad.

Como en otras ocasiones, no pude resistirme y (saqué) (se me escapó) conté que el método Montessori no es partidario de fomentar la fantasía en menores de 6 años. Continuar leyendo “Montessori y fantasía de 0 a 6 años: qué hacemos en casa”

Corresponsabilidad y “si lo hago no quiero crítica”

Sofá al fondo con las fundas mal puestas, mesa de centro y suelo lleno de juguetes. Si no hay corresponsabilidad, se dificultan las tareas

Hoy no pensaba publicar sobre este tema, peeeero esta mañana, en el podcast de Buenos días Madresfera, se ha hablado de corresponsabilidad y carga mental y, a raíz de lo dicho en el podcast y en el chat de Spreaker sobre el tema, he estado pensando en esos casos en que hacemos algo con buenísima intención y terminamos con una crítica que duele… Continuar leyendo “Corresponsabilidad y “si lo hago no quiero crítica””

Por qué no me gusta el Día Escolar de la No Violencia y la Paz

Hoy, 30 de enero, se celebra en muchos centros escolares el Día Escolar de la No Violencia y la Paz, una jornada creada por Llorenç Vidal, poeta mallorquín, en 1964, para dar apoyo a una educación no violenta. Se celebra este día en conmemoración de la muerte de Mahatma Gandhi.
Han pasado 54 años desde que empezó a celebrarse y creo que poco se ha avanzado. Igual ahora no se lanzan tizas a las cabezas de los alumnos, no se les pega con una regla, o no se les castiga arrodillados con los brazos en cruz y libros en cada mano. Digo ahora, porque porque tengo 33 años y cuando iba al colegio vi todas estas situaciones.

Maria Montessori conoció a Gandhi en persona y ambos se profesaban admiración mutua. Ella consideraba que si el niño recibía la atención y el trato adecuados, no tomaría un mal camino al llegar a adulto y, por eso y porque vio que funcionaba a nivel de aprendizaje, creó una manera de enseñar a los pequeños y una serie de materiales que respetan en todo momento al niño, protagonista de su propio aprendizaje y orgulloso de sus logros.
Actualmente en los colegios se sigue oyendo a maestros gritar, siguen poniendo caritas tristes o sonrientes, borrando fichas que a un pequeño de 5 años se le antojan interminables mientras a otro le saben a poco. Esto no educa para la paz.
Padres y madres que defienden el “bofetón a tiempo” o que una colleja de vez en cuando no es dar un mal trato; personas a las que se les revuelve el alma viendo que hay niños muriendo de hambre y a sus hijos o niños a su cargo les dicen “Cómetelo todo, que mira que mal están estos niños”. Esto tampoco educa para la paz.
Nunca, jamás, hacer sentir mal a otro sirve para que esa persona sea mejor. ¿Alguien tiene una jefa que le grite? ¿Te sientes más motivada para hacer tu trabajo después de esos gritos? Yo no, yo me siento motivada a alejarme de esa persona que me hace sentir mal. ¿Crees que tu hijo se siente mejor cuando le gritas? ¿Que tu hija irá mañana motivadísima para tratar bien a sus compañeras porque hoy la han castigado? ¿O estará resentida con ese maestro, además de con sus compañeras?
Creo que la celebración de este día es, en muchas escuelas, como cuando grandes empresas con empleados en condiciones de esclavitud llevan a cabo sus Obras Sociales, no es congruente una cosa con la otra, es una especie de doble moral o un lavado de imagen.
No me gusta que se celebre este día de esta manera. Tendría que celebrarse todos los días, en casa y en el colegio y, al margen de nombres como Waldorf, Montessori, Reggio Emilia, Disciplina Positiva… todos deberíamos intentar:
  • Respetar más a todos los que nos rodean.
  • Respetarnos más a nosotros mismos y dejar de amonestarnos mentalmente cuando nos equivocamos. Es el primer paso para dejar de hacérselo a otras personas. Esa voz que oímos no es nuestra, es de todos los adultos que nos gritaron “Lo haces mal, eres malo, no sabes” cuando éramos pequeños. Y no lo hacíamos “mal”, eran errores, pruebas, intentos.
  • Respetarnos a nosotros mismos y enseñar a los pequeños a respetarse poniendo distancia física y sentimental con toda persona que nos haga daño. No es un castigo hacia esa persona, es una consecuencia de sus acciones.
  • Seguir recordando y dar valor a todo lo bueno de tantas personas que trabajaron (y trabajan) por mejorar el mundo, por la paz.
PD: sé que no todos los maestros y profesores actúan mal, sé que hay muchísimos intentando cambiar el sistema y otros tantos que sin querer cambiarlo son un amor con los pequeños; igual que sé que la gran mayoría de personas le hemos gritado o dado un cachete a un niño o a otro adulto. Esto no es un juicio a nadie, solo un deseo permanente de mejorar como personas.

 

Nuestra Navidad sin mentiras

¡Hola!

Sé que este post puede herir sensibilidades, y no es mi intención, solo pretendo dar a conocer mi visión particular del tema de la fantasía en niños pequeños y dejar por escrito un nuevo post sobre este tema sumándome a otras blogueras que piensan parecido, pues en algunos casos les han llovido ataques, no críticas constructivas u opiniones contrarias, sino ataques personales, por un tema que no hace daño a nadie como es el sistema de creencias en que educamos a nuestros hijos.

Para empezar sé que puede resultar incómodo pensar que mentimos a nuestros hijos porque nos han enseñado desde muy pequeños que mentir está mal, pero si nos remitimos a la definición de la RAE de lo que es una mentira, encontramos, entre otras acepciones, las que siguen:

De mentir.
1. f. Expresión o manifestación contraria a lo que se sabese piensa o se siente.
2. f. Cosa que no es verdadSe leen muchas mentiras en esta novela.
Por lo tanto, decirle a una persona que los Reyes Magos existen, vienen a casa el 5 de enero y dejan los regalos bajo el árbol es mentir porque los regalos los tienes guardados en el armario y los vas a poner tú. No me meto en si crees que en algún lugar del mundo existen todavía estos tres personajes porque forma parte de tus creencias y no soy nadie para juzgar eso.
En casa hemos vivido las dos versiones de la Navidad, mi compañero Daniel creció con la idea de que sí existían hasta que llegó un año en que lo descubrió y yo crecí sabiendo que eran mis familiares quienes ponían los regalos y que todos estos personajes mágicos que suelen formar parte del imaginario popular que se transmite a los niños eran solo cuentos bonitos. Cuando digo todos, me refiero a TODOS, igual que no existían monstruos, no había hadas, ni Ratoncito Pérez, ni flores que hablan, ni Reyes Magos, ni Papá Noel, ni renos que vuelan… Sin saberlo mis padres fueron muy montessorianos en esto.
Cuando hablamos sobre qué les contaríamos a nuestros pequeñuelos, si algún día los teníamos, llegamos a la conclusión de que era mejor contarles siempre la verdad. No nos sentimos cómodos mintiendo y conocemos casos en que cuando han descubierto la verdad sobre estos seres imaginarios se han sentido decepcionados. Creemos que bastantes frustraciones y decepciones trae la vida por ella  misma como para tener que contribuir a ello.
¿Cómo lo ponemos en práctica? Sobre la marcha, como todo… Las dos primeras navidades con Laia no hizo falta explicar nada porque nació en noviembre, así que en la primera tenía mes y medio y en la segunda 13 meses. Por supuesto tuvo regalos, fuimos a ver las luces, a ver a los pajes y a la cabalgata. Lo hacíamos antes de tenerla y seguimos haciéndolo con ella porque forma parte de nuestra herencia cultural.
La Navidad pasada tenía dos añitos y, igual que cuando tenía 13 meses, le fuimos explicando lo que iba a pasar y los por qués históricos se los explicábamos igual que le contamos cuentos de memoria, empezando con “Cuentan una historia…” o “Se cuenta que…” y terminando con un “…y por eso ahora…” Aun así, después de haberle explicado Papá Noel, Tió y Reyes, de decirle que no existían, que solo jugábamos a que eran reales, cuando el Tió llegó a casa y llamó al timbre, ella se asustó. Se asustó tanto de ese tronco sonriente que se puso a llorar y no quiso acercarse. Le volvimos a explicar que no era real, que las patas se las había puesto su padre y la cara se la había pintado yo. Y entonces lo aceptó.
Este año ya tiene tres… Sabe que el Tió no está vivo. Pero le ha enseñado el piso en el que vivimos, le habla, se sabe la canción, le da de comer… Como cualquier otra niña.
Tuvo una sombra de preocupación cuando empezó a ver decoración navideña y imágenes de Reyes Magos entrando por balcones y Papás Noeles por chimeneas. De noche. En casas donde la gente dormía… Y es que, como todas las personas de 3 añitos, ahora sabe lo que es el miedo y teme muchas cosas: quedarse sola, la oscuridad, los monstruos, los extraños que invaden su espacio, el ruido de las motos, el ruido de la batidora (este lo está superando, jeje) Y obviamente tuvo miedo de que unos hombres desconocidos entrasen en casa mientras dormíamos, así que volvimos a explicarle que no es real, que es algo que se hace cada año porque “Se cuenta que…” Este año hemos hablado con ella sobre el solsticio de invierno, el inicio de nuevas cosas, el Tió, y sobre la tradición cristiana, que es la que tiene en su entorno inmediato.
Pero, ¿tiene ilusión por la Navidad? ¿se le iluminan los ojos? ¿Cada vez que vemos un Papá Noel le decimos “es mentiiiiiira”? Sí. Sí. Por supuesto que no. No estamos todo el día diciendo “todo eso que ves no es cierto, son personas disfrazadas”. Nadie se pasa el rato que ve una película o un espectáculo de magia con su hijo diciéndole que eso no es real, solo se dice si surge en la conversación, si pregunta directamente, o si se asusta.
Tiene tanta ilusión que hoy, 24 de diciembre, me ha despertado a las 5 diciendo “¿Ya es de día, mamá? ¿Ya es Navidad? ¿Hoy vamos a cenar a casa de la abu y vendrá Papá Noel a traerme un regalo?” Al decirle “Sí” ha saltado de la cama para ir a abrir la última ventana de su calendario de Adviento.
Tiene tantísima ilusión por participar de esta fiesta, que ha ayudado a escoger regalo para su prima, 9 meses mayor que ella, y un día que fuimos a hacer compra salió corriendo (cosa que nunca hace) y fue a por unas zapatillas de bebé, las trajo y nos dijo que eran para su hermano, que quería regalárselas en Navidad porque él no tiene zapatillas y ella sí. Se equivocó de talla, pero solo tuvimos que hacer ese cambio y aquí tenemos las zapatillas, esperando a que se las traiga el Tió a Lluc (tiene 11 meses, no camina, no necesita zapatillas, pero es el regalo de Laia a Lluc).
Sobre si se lo dirá a algún niño que sí crea, sabemos que puede pasar, igual que podría hacerlo una persona de otra cultura, así que a parte de contarle que hay personas que sí creen, que hay que respetar lo que cree cada uno, y que todos jugamos a que existen, no podemos evitar que ella piensa, deduzca y hable.
Personalmente, siempre he vivido con ilusión estas fiestas, las reuniones familiares, el escoger y envolver regalos para mis hermanas y mis padres, el esperar oír ruidos la noche de Reyes… Creo en la suerte, creo en la magia, pero en la magia de vivir, no en que Papá Noel se cuela por la chimenea. Y eso es lo que queremos transmitirle a ellos, la magia de vivir, de reunirse, de quererse.
Es la segunda vez que escribo este post, espero que no desaparezca como la anterior 😅
Te espero en comentarios, me encantará leer qué opinas sobre nuestra manera de hacer y cómo lo haces en casa, que seguro que es con la mayor ilusión del mundo, igual que todos.
¡Felices fiestas! y que disfrutes la magia de la felicidad cada día, no solo dos semanas al año.

8 de marzo Día Internacional de la Mujer

Aprovecho este post para hacer oficial mi intención de retomar la publicación de posts después del parón de final de embarazo – parto – postparto, que se me ha alargado más de lo que pretendía 😅 Viendo que se acercaba esta fecha y teniendo en cuenta la propuesta del carnaval de posts de Madresfera, tenía que ser hoy que retomara el blog, es el día de la que escribe, Día Internacional de la Mujer, antes era de la Mujer Trabajadora pero se eliminó lo último. Podéis leer el por qué se celebra el 8 de Marzo en este enlace.

Soy mujer y, como todas, trabajo, aunque ahora mismo no tenga un contrato y una nómina, trabajo. Trabajo porque estoy viva, porque tengo una casa, una familia con la que convivo (pareja, hijos y mascotas) y una con la que no convivo a diario (madre, suegra, hermanas/os, cuñadas/os…), tengo un blog que también lleva sus horas y esfuerzos, una profesión (fisioterapeuta) que algún día pretendo retomar, proyectos tengo a decenas… Como cualquier ser humano…
A pesar de ser un humano más, las condiciones en las que vivo no son las mismas que las de mis compañeros de especie, los hombres, pues históricamente a las mujeres les ha tocado ser consideradas menos: menos válidas, menos fuertes, menos inteligentes, menos hábiles, menosmenosmenos y de ahí surgió el feminismo. Un feminismo que también es mal entendido muchas veces por creer que propugna la supremacía de la mujer y otras muchas por considerar las decisiones de una mujer como antifeministas y no avanzaremos hasta que no nos respetemos todos como personas independientemente de ser hombre o mujer. Ahí es donde creo que fallamos todas/os y donde me indigno, y ahora que estoy en momento madre, lo que viene es lo que más me cabrea:

  • Dar pecho no es antifeminista. No te ata a un bebé caprichoso, “te atas” tú solita al decidir tener ese bebé, pero es que el padre de la criatura también “se ata” y si él no cambia su vida por el recién llegado teniendo que cargar ella con todo, eso es antifeminista. La mujer da teta, bien, pero el resto no tiene por qué hacerlo ella.
  • Cambiar el trabajo oficial por trabajar en casa y criando no es antifeminista si lo hace ella y progre si lo hace él. Frecuentemente se queda ella, sí, normal si es la que probablemente tenga peores condiciones laborales: si las mujeres suelen cobrar menos por el mismo trabajo y tenemos más contratos temporales, ¿cómo vamos a mantener una familia con un sueldo pequeño o sin saber si vas a seguir trabajando el mes que viene? ¿Cómo vamos a seguir aceptando contratos que pueden suponer cambios cada mes, cada dos meses, en sueldo y horario? ¿Cómo me incorporo yo dejando a un bebé de un mes?
  • Cambiar la obligación de estar en casa por la obligación de ir a trabajar no es liberación, es que cambiaron las prioridades a nivel estatal y así nos han educado. Liberación es poder decidir trabajar los dos miembros de una pareja o que trabaje solo uno.

  • Irse a cenar sin tu bebé no es de mala madre ni es antifeminista, es una decisión personal. Va por el último drama en redes sociales aparecido a raiz de la cantante Soraya.
  • Decir que es más seguro ir a contramarcha, que es mejor la teta, que las galletas no son buenas en la alimentación, que no hay cachetes a tiempo útiles, que los andadores y saltadores deberían evitarse… Mientras se diga una sola vez y sin insultar a nadie, no es una falta de respeto ni difamación entre madres, es compartir información valiosa.
  • Y los hombres, esos grandes desaparecidos en el feminismo, los hay que forman equipo con las mujeres, pero los hay que “apoyan” y no hacen nada. ¿Qué hacer? Dejar de considerar a la mujer como sexo femenino y empezar a considerarla persona, dejar de contar y difundir chistes machistas, no dar por supuesto que ella cría y yo cazo, las cavernas hace tiempo que pasaron. En definitiva han de hacer lo mismo que las mujeres feministas, ni más ni menos.

Ha quedado un post un poco denso, largo y quizás poco atractivo porque no hay fotos, muero un poquito de sueño, y lo he escrito  a trozos entre la tablet, el ordenador y el móvil con un niño enganchado a una teta y una niña contándome y enseñándome cosas. Sí, soy mujer que da teta, que cría 24 horas, que se encarga de llevar la casa porque la otra parte del equipo está trabajando más de 12 horas al día, lo decidimos así los dos, como pareja, como equipo, por considerar que es lo mejor para nosotros. Soy una mujer con un trabajo importante, como todas, como todos.
Y vosotras, ¿os sentís orgullosas con lo que hacéis? ¿lo habéis escogido? ¿Qieréis y podéis cambiarlo? Pues adelante, que nada os pare.
Hasta el próximo post, más ligerito y alegre. Besines!

Willkommen, bienvenue, welcome…

¡Hola visitantes!
Era cuestión de tiempo que una familia amante del mundo online y de los diy terminara montando un blog. Aunque nos hemos planteado muchas veces si, con la de blogs relacionados con familias, diy, crianza, etc, alguien va a tener tiempo de visitarnos, o si podremos servir para algo positivo en la enorme blogosfera existente y probablemente pocas personas nos sigan y no aportemos muchas cosas inéditas, pero son nuestras cosas, es una manera de dejar en el mundo nuestro “estuvimos aquí”, y oye, quizás servimos de publicistas para otros de los que tomamos ideas y que siempre, siempre, siempre, pretendemos citar y enlazar, que la propiedad intelectual es algo serio y no queremos adueñarnos de nada ajeno.
Ahora mismo somos una familia de dos adultos, una peque de 20 meses, un garbancillo humano en formación, dos perros y un gato. Además tenemos los típicos okupas veraniegos llamados mosquitos que hacen estragos en la peque y algo dejan en su madre (hasta tenemos dulce la sangre, qué amor…)
Desde antes de tener a la muchachita nos gustaba hacer “cosas”: cocina, muebles, pulseras, decoración, dibujos, medio inventos a patentar al ser millonarios… y una vez llegó laqueodiadormir y tras muchas búsquedas de si podríamos sobrevivir, empezamos a encontrar información sobre crianza respetuosa, porteo, baby led weaning, y pedagogías como Waldorf o Montessori, así que se juntaron el hambre con las ganas de comer (y mucho sueño y horas de vigilia) y nos lanzamos de cabeza a ir adaptando el entorno y a crear materiales que pudieran ser útiles para el desarrollo de laqueodiadormir.
Y aquí estamos para compartir las cosillas que vamos haciendo y nuestras experiencias con ellas.
Un saludo y hasta el próximo post.