Botellas sensoriales hechas en casa

Las botellas sensoriales son uno de uno de los primeros materiales que le hice a Laia cuando tenía unos 6 o 7 meses. Todavía le gustan y después de la mudanza, en abril del 2017, las recuperamos para Lluc. La de agua y aceite nos despareció en el cambio de casa, misterios sin resolver…

Las botellas sensoriales

En su día la inspiración surgió de varios blogs en los que aparecían las botellas sensoriales como recurso para niñ@s de 0 a 3 años. Aunque en algunas páginas así lo indiquen, no es un material Montessori. Tampoco las hice con intención de ser un “frasco de la calma”, sino que el objetivo es disfrutar con ellas y explorarlas con el tacto, la vista y/o el oído. Además, al rodar, pueden incitar a los peques a desplazarse.

Yo hice estas tres combinaciones, aunque puedes hacerlas con el material que más te guste siempre que sea vistoso y le llame la atención al peque:

  • Agua y purpurina.
  • Piedras y arena.
  • Agua, colorante y aceite.

Elaboración

Material utilizado

  • 3 botellas de plástico vacías.
  • Aceite.
  • Agua.
  • Colorante de cocina.
  • Purpurina.
  • Piedras de decoración.
  • Arena de decoración.
  • Pistola de silicona caliente.

Cómo hacerlas

El procedimiento es simple, solo hay que añadir los elementos que queremos en cada botella y luego sellar el tapón antes de dárselas a los peques para evitar sustos. Para eso es la silicona caliente, se pone en la rosca del tapón, cerramos y cuando seca comprobamos que cierra bien y que no hay fugas.

Y aquí dejo al pitufo con su nuevo descubrimiento cuando tenía 9-10 meses:

Dos de las botellas sensoriales, la de agua y purpurina y la de piedras y arena en primer plano. Detrás se ve a un bebé en posición de gateo mirándolas

2 opiniones en “Botellas sensoriales hechas en casa”

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