Galletas de mantequilla – Adviento 2016

Hoy os contamos otra de las actividades que hemos hecho del calendario de Adviento del blog De mi Casa al Mundo, las galletas de mantequilla, una actividad que además es Montessori totalmente al ser cocina y, por lo tanto, vida práctica. La autora enlaza la receta como las galletas de más fáciles del mundo, aunque yo diría más fáciles y más requetebuenas, ¡qué poco duraron!

La receta la tenéis pinchando en el enlace un poquito más arriba, yo os cuento lo que trabajan los peques al hacerla y cómo nos fue a nosotras, que por cierto, las hicimos sin vainilla, que tenemos familia con alergia y ya no entra en casa 😅.

Destrezas que se trabajan

  • Formas de medir en niños mayores: en esta receta cantidad (3 huevos) y peso (250g de harina).
  • Conteo en niños más pequeños: 3 huevos.
  • Trasvases en el momento de pesar los ingredientes.
  • Partes de un huevo: solo utilizamos la yema.
  • Fuerza de dedos, mano y muñeca con el amasado, el estirar con el rodillo y el cortar las galletas.
  • Creatividad al hacer las galletas: puedes usar moldes o cortarlas y decorarlas o no.
  • Es una introducción a la química por las transformaciones que se producen con el amasado y la cocción.

Nuestra experiencia

En otras recetas anteriores ya he comentado que a la peque le encanta pulular por la cocina y poner las manos siempre que se le deja y que no ha encontrado algo mejor que hacer, que también pasa que a veces le propongo preparar algo o ayudarme a cocinar y la respuesta es un “nooooo” rotundo.
Analizando punto por punto las destrezas que trabaja esta receta, en casa tenemos lo siguiente:

  • Solo tiene 2 añitos recién cumplidos, por lo que no entiende de medidas de peso ni de contar. El contar huevos no es realmente contar, repite los números que tú vas diciendo y más o menos sabe el orden hasta 10 pero no tiene todavía el concepto de cantidad desarrollado.
  • En los trasvases sí disfruta, los hacemos con cuchara en el momento de preparar las cantidades en cada recipiente, y directamente del recipiente pequeño al grande al mezclar los ingredientes. Siguiendo el método Montessori, lo ideal es sacar primero todos los ingredientes, hacer todas las mediciones, recoger y mezclar, recoger y cocinar.
  • Las partes del huevo tampoco las vemos mucho, se lo cuento y escucha pero nada más.
  • Mezcla con cuchara, amasa y, por primera vez, ha conseguido usar un poquito decentemente el rodillo y ha conseguido cortar y coger algunas galletas con el cortapastas.
  • Al ser tan peque hemos usado moldes y no las hemos decorado, pero ella ha sido la encargada de decidir dónde iba cada una de las galletas pequeñas en la llanta.
  • No sabiendo contar, la parte química queda en observación, que es el primer paso.
Las galletas quedaron de rechupete. La foto que encabeza el post es de las galletas ya cocidas, que nos gustan así blanquitas, pero si gustan más doradas, se les puede dar la vuelta un ratito antes de que esté cocidas, o bien pintarlas con huevo antes de hornear.

Cuando saque otro ratillo os cuento cómo hicimos nuestros árboles navideños para adornar la ventana. Espero que haya sido útil el post y os esperamos en comentarios, likes y, si nos dejáis correo electrónico, recibiréis los post sin tener que estar pendientes de las redes.
Un abrazo y casi feliz Navidad 😘

Estrellas de 6 puntas para la ventana – Adviento 2016

Como decía un post atrás, este mes será un poco navideño ya que estamos aprovechando para hacer actividades de Adviento siguiendo, dentro de nuestras posibilidades, el calendario propuesto en el blog De mi Casa al Mundo, que además incluye un sorteo 😊. Podéis verlo aquí por si alguien más se apunta a participar.

Para el día 5 proponían hacer estrellas Waldorf para la ventana y nos animamos, pero en lugar de la de 8 puntas, hemos hecho la versión de 6 puntas que propuso el año pasado porque es más sencilla y facilita la participación de la peque.
Su tutorial es genial y está enlazado en el párrafo anterior, así que solo os pongo las fotos de cómo lo hicimos nosotras con las primeras dobleces marcadas, que yo soy muy cafre con esto de la papiroflexia y me suele ir bien verlas 😅.

La participación de la muchachita ha sido la siguiente:

  • Mirar mientras yo preparaba los triángulos.
  • Encolar para unirlos.
  • Amasar la pasta para colgarlas en la venta.
Con esta participación se trabaja lo siguiente:
  • Observación y capacidad de atención.
  • Psicomotricidad fina: fuerza prensil, coordinación ojo – mano.

 Y ahora nuestras fotitos del proceso:

Material: papel de colores, tijeras, pegamento, pasta o cinta adhesiva

Cuadrados de 9x9cm, son necesarios 2 por estrella

 
 
 
 
 
 
Turno de la Peque en su primera experiencia con el pegamento
Sorpresa de su madre con lo bien que lo utiliza 😂
 
 
Y hasta aquí nuestras estrellitas. Como siempre esperamos veros por aquí o en redes sociales.
Un abrazo 😘

    Listones rojos Montessori

    Hace un par de semanas comenté que tenía este post en proceso y por fin consigo publicarlo.
    Durante este mes de diciembre intentaré sacar algún post extra con lo que vayamos haciendo relacionado con las navidades.
    Yendo al tema que nos ocupa hoy, los listones rojos son un material sensorial Montessori que se presenta sobre los 3 – 4 años (podéis ver en esta web cómo se presentaría a un niño de esa edad) y está formado por 10 listones en madera de haya que van de 10cm a 100cm que sirven para trabajar la discriminación visual de longitud y, con ella, las matemáticas (longitud y sistema decimal) y el lenguaje.
    En caso de tener un niño que todavía no está preparado para trabajar con este material, sigue siendo posible utilizarlos pero con un objetivo más relacionado con la psicomotricidad gruesa y, de manera secundaria, con el lenguaje y la discriminación visual de tamaño.

    Listones rojos caseros

    Nuestros listones rojos los hicimos hace como un año para usarlos en mi lugar de trabajo. Todavía no existía el blog ni siquiera en mente, así que no tengo fotos del proceso, pero no tiene mucho secreto.
    Los hicimos con listón de pino (más barato, aunque menos resistente que la haya) de 2x2cm de ancho y de largo, en total necesitamos 5,5m, pero si necesitamos comprar varios listones porque sean de medida inferior, hay que hacer cálculo para obtener los diez listones (100cm, 90cm, 80cm, 70cm, 60cm, 50cm, 40cm, 30cm, 20cm y 10cm).
    Una vez cortados y lijados los pintamos con pintura acrílica al agua apta para uso escolar, dejar secar y listos para usar.
    En la web de Tigriteando hay un tutorial más detallado.

     

    Propuestas de trabajo con niños mayores

    En niños preparados para hacer la gradación completa de mayor a menor y una vez hayan conseguido hacerla repetidas veces (corresponde a la primera imagen), es posible ampliar el trabajo con otras propuestas:

    En caso de niños pequeños…

    Este es el resultado tras la presentación del material a nuestra peque. Queda bastante claro que no está preparada para el trabajo estándar con los listones.

    Pero si lo presentamos de otra manera, para trabajar la psicomotricidad gruesa y el equilibrio… Hasta la muñeca termina aprendiendo a saltar listones 😄

    También hemos trabajado los tamaños comparando y viendo cuál es más grande, o pidiéndole uno más grande o más pequeño que el que se le muestra.
    Y aquí va un pequeño vídeo tras el momento despiporre: tropezó varias veces intentando andar de lado y al intentar enderezar de nuevo las dos líneas de listones la cosa fue empeorando y terminó haciendo estas carreras, nivel doctorado en psicomotricidad gruesa y pura inspiración suya. Por mi parte, respetar el material no se limita a usarlo solo para lo que ha sido creado, sino a usarlo en todas las vertientes que a uno se le puedan ocurrir sin romperlo ni romper otras cosas, así que bienvenida la imaginación para usar materiales y a seguir al niño.

    Encantada de que hayáis llegado hasta el final del post y os espero en comentarios, en redes sociales (Facebook, Instagram y Pinterest) y nos hacéis felices infinito si os suscribís para recibir los post por email. Un abrazo y hasta el próximo.

    Inspiración Montessori 23 meses

    ¡Hola familia!

    La semana pasada no hubo post, teníamos que celebrar el segundo cumpleaños de la Pequeña Duende y el Garbancito en cocción no da mucha tregua, así que hay que cuidarse, priorizar y llegar a lo que se puede.
    La inspiración Montessori de este mes son dos actividades. En las fotos no aparece mi colaboradora y artista number one porque, aunque yo la veía preparada para ello, se frustró al segundo intento y no ha querido saber nada del material nuevo, así que está retirado hasta nuevo cambio. Lo comparto por si alguno de vuestros peques está en período sensible relacionado con emparejar iguales y/o reconocimiento de colores, y porque hay que ver los errores como una oportunidad de mejorar.

    Emparejando calcetines

    Puede parecer algo simplón, o incluso aburrido cuando hacemos la colada, pero el hacer grupos de iguales precede aprendizajes matemáticos más complejos y, tras un par de emparejamientos exitosos mientras doblábamos ropa, pensé que podía interesarle esta actividad que aparece en muchos blogs y recopilaciones de actividades.

    Material

    • 3 pares de calcetines diferentes.
    • Bandeja donde presentarlos.
    • 1 recipiente para poner los calcetines en busca de pareja.

    Destrezas que se trabajan

    • Correspondencia 1-1.
    • Emparejamiento de iguales.
    • Identificación de diferencias.
    • Coordinación mano-ojo.

    Como os comentaba al principio del post, una vez hecha la demostración, no mostró interés en la actividad, así que la hemos retirado.

     

    Tornillo – tuerca

    La Pequeña Duende identificaba y nombraba el color azul, como os comenté en este otro post, y empezó a nombrar el verde y el rojo, lo que me llevó a creer que podía interesarle emparejar por colores y, como todavía no tenemos hecha la caja de color, escogí los tornillos y tuercas y así aprovechábamos para trabajar el roscar.
    Los tornillos y tuercas son de un juego que le trajo las pasadas navidades el Tió (aquí explicación de qué es eso del Tió) en el que hay tuercas y tornillos de distintos colores, tamaños y formas. Os lo enlazo por si puede solucionar algún regalo navideño. En este caso cogí las hexagonales porque son las más grandes y fáciles de coger.

    Material

    • Tuercas y tornillos de distinto color.
    • Un recipiente para las tuercas y otro para los tornillos.
    • Bandeja para presentarlos.

    Destrezas que se trabajan

    • Emparejamiento por color.
    • Psicomotricidad fina: movimiento de enroscar, pinza.
    • Trabajo coordinado izquierda – derecha.
    • Coordinación mano – ojo.
    En este caso sí intento llevar a cabo la actividad y emparejaba bien los colores, incluso los nombraba (menos el amarillo), pero todavía le cuesta enroscar y terminó enfadándose, así que otra actividad guardada para el futuro y se convierte en urgente la elaboración de otros materiales para emparejar colores, que esa parte sí le gustó.
    Como siempre me despido hasta el próximo viernes, si Garbancito de la Mancha y Pequeño Duende lo permiten, y deseando haber ayudado por lo menos a una persona de las que me hayáis leído. Tanto si os ha sido útil como si no, estaré encantada de recibir vuestros comentarios y/o sugerencias aquí debajo, por correo electrónico o en redes sociales (nos podéis encontrar en Facebook, Instagram y Pinterest).
    Un abrazo y hasta el próximo post.

    Dibujo multicolor rascando en cera

    Nuestra pequeña duende está cerca de cumplir ya dos añazos y empieza a tener mucho interés por pintar, modelar con plastilina, usar tijeras… además de que ha aumentado su capacidad de concentración y, por lo tanto, es capaz de estar en una misma actividad más tiempo. Todo ello nos ha hecho pensar que era un buen momento para empezar a llevar a cabo actividades con un objetivo más estético y con mayor planificación, así que a partir de ahora también iremos compartiendo manualidades varias. Esperamos que os gusten 😉

    Dibujo multicolor rascando cera

    Recuerdo haber hecho esta actividad en el colegio con unos 6 o 7 años. Entonces la hicimos completa los alumnos, la preparación y el dibujo posterior, pero en el caso de bebés o niños muy pequeños, mejor que sea el adulto quien hace la preparación y ellos que dibujen libremente, es menos exigente y aumenta la sorpresa al descubrir los colores.

    Materiales: 

    • Trozo de papel.
    • Ceras de colores y cera negra (de las que pringan de toda la vida, por lo menos la negra). En lugar de cera negra para cubrir, puede utilizarse tinta china, pero es más delicado el raspado que hay que hacer para no romper el papel, y con 23 meses no vamos a andar con exigencias de este tipo.
    • Objeto del que hagan buen agarre con el que rascar la cera. Nosotros utilizamos una de las herramientas que tenemos para trabajar la plastilina.

    Destrezas que se trabajan

    • Pinza/agarre objeto pre-escritura.
    • Elaboración de  trazos.
    • Investigación/asombro/imaginación…

    Elaboración

    • Cubrimos el fondo del papel con las ceras de colores, cuantos más y más mezclados, mejor.
    • Cubrimos ese fondo de colores con la cera negra. Le di dos pasadas para que cubriera mejor, una con líneas verticales y otra horizontales.
    • Como la mejor forma de aprender es mirando, hice un pequeño cuadradito para enseñarle qué pretendía que hiciera con esa hoja negra y la espátula.
    • Enseñarle al pequeño cómo aparecen los colores al rascar con la herramienta y verlos disfrutar.
    Nuestra duendecilla en el primer momento cogió el papel con el cuadrado pequeño que utilizaba yo como muestra, pero luego se lanzó con su papel grande y no paraba de decir “Ooooh, un cuc” (Ooooh, un gusano) con cada línea que hacía, incluso se animó a nombrar el color azul cada vez que le aparecía (tenemos un cuento de Pocoyo y el color azul, así que ha sido el primero que ha aprendido a nombrar como “azú”).
      

    Reseña libros animalitos Bruño

    Hace como media vida, cuando la peque tenía unos 6 meses, fuimos en familia a conocer una librería y no pudimos resistir la tentación de coger algunos libros para ella: uno de letras y animales, otro de animales en blanco y negro y dos que tuvieron un éxito que no esperábamos, una vaca y una gallina. En las siguientes navidades tuvimos que ampliar la colección con el conejo y la oveja.
    Son de la editorial Bruño y no tienen nada que ver con Montessori porque en ellos no hay fotografías sino dibujos y los animales hablan pero son taaaan adorables que tenía que escribiros sobre ellos y hacerles un poco de publicidad gratuita 😄.
    Son libros pequeñitos, fáciles de coger para un bebé menor de un año, aunque en la contraportada advierten que no se recomiendan para menores de tres años sin supervisión, y tienen la forma del animal en cuestión. Están disponibles en catalán y en castellano.
    En 12 páginas gruesas, resistentes y coloridas, cada animal se presenta por su nombre y explica, con textos muy cortitos y sencillos, cómo es su día a día. Por ejemplo, la vaca cuenta que hace muuu, come hierba para producir leche para su ternero y el granjero la ordeña para que los niños también beban leche.
    Vaca, gallina y oveja viven en una granja y son adultas mientras el conejo es una cría que vive en una madriguera con su madre. En todos, excepto en el de la oveja, salen madre y cría, por lo que me parecen adecuados para peques que todavía tienen mucho apego por mami.
    Como inconvenientes:
    • En el de la oveja la última página parece un poco forzada, en ella sale la mujer del granjero tejiendo bufandas para darle un uso a la lana pero de la ovejita ni rastro. 
    • Hay que ir con cuidado con los pequeños mordisqueadores, pues las páginas son plástico duro pero las imágenes están impresas en papel y pegadas sobre el plástico, así que con las babas y los dientes terminan comiéndose el papel si te descuidas (no sé si ve en la foto, pero nuestra vaca lleva un bocado en el lomo, jeje). Intuyo que será por eso la recomendación de supervisar a los menores de 3 años.
    • En esa época de lanzarlo todo y experimentar qué pasa si estiro de aquí, terminan por despegarse las páginas del lomo, pero nada que no pueda arreglar un poco de cinta adhesiva o pegamento.
    Una de las lesiones padecidas en esos momentos de emoción
    En conjunto, muy entretenidos para los bebés, los hemos leído hasta el agotamiento que te lleva a esconder unos días el que tienes más aborrecido, los hemos leído tanto, aún ahora con sus 23 meses y medio, que puedo recitarlos de memoria😂
    Hay en proceso de edición un post con reseña del libro El cerebro del niño, otro de manualidades que vamos haciendo en sus 23 meses, y otro más de listones rojos DIY. Ya sabéis, si no os queréis perder ninguno, suscribiros al blog, y para cualquier cosa os esperamos en comentarios o email desde aquí, o bien en Instagram, Facebook o Pinterest.
    Un abrazo y hasta la semana que viene.

    Hoy cocinamos… Bizcocho de yogur con frambuesas

    Bienvenidos una semana más a nuestro blog con nueva receta para hacer con los peques de la casa que, además, soluciona meriendas . La receta del bizcocho de yogur es aprendida de una de las abuelas del pequeño duende, aunque sé que es muy típica y seguro que mucha gente la hace y que hay varias versiones, no tenemos autoría oficial a quien atribuirla.

    Como siempre, antes de empezar a cocinar, hay que preparar lo que vamos a necesitar, tanto en material como en ingredientes y, lo ideal, es organizarlo de izquierda a derecha y de arriba abajo según su orden de uso y con las cantidades medidas antes de empezar a mezclar. En casa somos un poco anárquicos y poco rígidos en estos aspectos, como ya se habrá visto en otros post.

    Material necesario

    • 2 boles, uno para mezclar y otro para montar las claras (no es imprescindible hacerlo).
    • Cuchara o espátula para mezclar.
    • Separador de claras. No es imprescindible pero permite participar más al niño.
    • Pincel de cocina para ayudarnos a untar el molde. Tampoco imprescindible.
    • Varillas para montar las claras, y si me apuras para no mezclar a mano los ingredientes . Veo más Montessori hacer las dos cosas a mano, pero hay bebés muy peques que solo tienen paciencia para ir echando los ingredientes pero no para mezclar y otros, no tan pequeños, como el pequeño duende, que no tiene paciencia para mirar mientras su madre monta las claras y, todo sea dicho, cansa menos con la batidora.
    • Molde redondo para hornear.

    Ingredientes

    • 1 vasito de yogur natural.
    • 3 huevos, separando claras de yemas.
    • 2 vasitos de yogur de azúcar.
    • 2 vasitos de yogur de harina.
    • Casi un vasito de yogur de aceite. En una de las imágenes se ve cuánto lo llenamos nosotros.
    • 1 sobre de levadura química. En la imagen sale la marca Canario, equivale a levadura Royal o la marca que uséis habitualmente.
    • Frambuesas, que no salen en la foto porque estaban todavía en el congelador. Despistes que tiene una preparando recetas…

    Elaboración

    • Precalentar el horno a 160ºC.
    • Montar las claras a punto de nieve y reservar.
    • Incorporar los ingredientes en el bol limpio mientras los vamos mezclando: yemas de huevo, yogur, azúcar, aceite, harina con levadura. Mezclar todos estos ingredientes hasta conseguir una mezcla homogénea.
    • Añadir a la mezcla las claras montadas que habíamos reservado.
    • Untar el molde con un poco de aceite y harina.
    • Verter la mezcla en el molde y añadir frambuesas al gusto de los cocineros.
    • Hornear a 160ºC durante unos 20 minutos a media altura o hasta que al pinchar el bizcocho con un cuchillo, éste salga limpio.
    Los peques participan en la medida de sus posibilidades, apetencia y habilidades. En casa, con 23 meses recién cumplidos, ella colabora en lo siguiente:
    • Va a buscar los boles al armario y los lleva a la zona donde cocinamos.
    • Le damos y también lleva el resto de material y los ingredientes “de bajo riesgo” (los huevos no, que además le hace gracia cuando se rompen y es alto riesgo; y el paquete de harina de 5kg tampoco lo lleva ella).
    • Vierte todos los ingredientes en los boles.
    • Sujeta el separador de claras mientras cascamos el huevo.
    • Llena el vasito de yogur de azúcar y de harina con una cuchara.
    • Colabora en el llenado del vasito con el aceite.
    • Mezcla los ingredientes.
    • Pone algunas frambuesas.
    • Huye hacia el sofá cuando hay que poner en marcha la batidora eléctrica y regresa cuando has terminado con ella .
    • Por supuestísimo va catando casi todos los ingredientes y mezclas que se puedan hacer.
    Si os ha gustado la receta, o si os gusta el contenido del blog, suscribiros y/o seguidnos en RRSS (Facebook, Instagram o Pinterest), nos haréis un poquito más felices. Os esperamos también en los comentarios.
    Gracias por estar ahí, un abrazo y hasta la próxima

    Inspiración Montessori exprés: 22 meses

    Estantería con materiales de inspiración Montessori para bebé de 22 meses

    Aquí traigo unas cuantas actividades de inspiración Montessori que hice para Laia cuando tenía unos 22 meses y se unieron, en el rincón de materiales que sale en la imagen de arriba, a las que teníamos hechas y que puedes ver en el post Inspiración Montessori exprés: 20 meses.

    Son materiales que generalmente podremos hacer con cosillas que tengamos en casa y son tan sencillos que no es necesario ni tener maña en los DIY. Continuar leyendo “Inspiración Montessori exprés: 22 meses”

    Hoy cocinamos… Burritos de pollo y champiñones

    Esta receta de tortillas de maíz rellenas de pollo y champiñones viene del blog antiguo, cuando Laia era una bebita de 22 meses.

    A los papis nos encanta, pero a la peque las tortillas de maíz no le van y se come solo el relleno, aunque le encanta ayudar a hacer los rollitos. Por eso no hay foto de este paso, necesitamos un trípode…

    Esta receta surgió tras haber buscado recetas que incluyeran pollo, champiñones y queso para untar, así que no hay web de referencia y la tenéis aquí completita.

    Habilidades que se trabajan

    Al ser cocina, las mismas que en otras recetas: trasvases, pinza, uso de instrumentos (cortar, mezclar, pesar)… y tiene especial importancia por formar parte de la vida práctica y por ser una actividad diaria que nos permite mantener una mejor salud y un mayor control sobre lo que comemos.

    En nuestro caso algunas cosas no son muy Montessori. Por ejemplo, utilizamos plástico en los cuchillos porque consideramos más importante la seguridad que la autonomía a una edad tan temprana, nos cuesta seguir el orden estricto de izquierda a derecha y de arriba a abajo (lo intentamos, pero cuesta), y no está “prohibido” comer mientras cocinamos. De hecho, este día en concreto, la peque vio los tomates antes de haber terminado de cocinar y estuvo comiendo mientras no podía participar en la receta, y es algo que tampoco nos preocupa, preferimos que coma 10 tomates y deje la tortilla de maíz, siempre serán más sanos que algo envasado.

    Ingredientes

    • 1 paquete de tortillas de maíz
    • 1 pechuga de pollo
    • 100g champiñones
    • 100g queso para untar
    • aceite o mantequilla para cocinar
    • sal y pimienta

    Elaboración

    • Lavar los champiñones, cortarlos en cuadraditos y ponerlos en una sarten con aceite o mantequilla fundida.Manos de bebé de 22 meses cortando champiñones
    • Mientras se empiezan a cocinar los champiñones, cortar la pechuga en cuadraditos y agregarla a la sartén.Pollo en sartén al fuego con mano de bebé de 22 meses removiendo con cuchara de madera
    • Cuando el pollo está hecho, añadir el queso para untar y mezclar bien.Mano de bebé con ayuda de adulta volcando recipiente con queso en sartén con pollo ya cocinado
    • Una vez el queso se ha fundido y ha quedado bien repartido, salpimentar al gusto y retirar del fuego. Salpimentamos al final porque así se mantiene más el sabor y no consumimos tanta sal.
    Bebé de 22 meses comiendo tomates Cherry durante la preparación de la receta
    Una que vio tomatitos Cherry y no pudo resistirse
    • Rellenar las tortillas, emplatar y ¡a disfrutarlo! Nosotros lo acompañamos en esta ocasión con tomatitos cherry, así le ponemos la parte vegetal.
    Bebé de 22 meses desmontando el burrito
    La deconstrucción del burrito

    Espero que te guste la receta, que la pruebes y compartas tus impresiones.
    Un abrazo.