Inspiración Montessori 23 meses

¡Hola familia!

La semana pasada no hubo post, teníamos que celebrar el segundo cumpleaños de la Pequeña Duende y el Garbancito en cocción no da mucha tregua, así que hay que cuidarse, priorizar y llegar a lo que se puede.
La inspiración Montessori de este mes son dos actividades. En las fotos no aparece mi colaboradora y artista number one porque, aunque yo la veía preparada para ello, se frustró al segundo intento y no ha querido saber nada del material nuevo, así que está retirado hasta nuevo cambio. Lo comparto por si alguno de vuestros peques está en período sensible relacionado con emparejar iguales y/o reconocimiento de colores, y porque hay que ver los errores como una oportunidad de mejorar.

Emparejando calcetines

Puede parecer algo simplón, o incluso aburrido cuando hacemos la colada, pero el hacer grupos de iguales precede aprendizajes matemáticos más complejos y, tras un par de emparejamientos exitosos mientras doblábamos ropa, pensé que podía interesarle esta actividad que aparece en muchos blogs y recopilaciones de actividades.

Material

  • 3 pares de calcetines diferentes.
  • Bandeja donde presentarlos.
  • 1 recipiente para poner los calcetines en busca de pareja.

Destrezas que se trabajan

  • Correspondencia 1-1.
  • Emparejamiento de iguales.
  • Identificación de diferencias.
  • Coordinación mano-ojo.

Como os comentaba al principio del post, una vez hecha la demostración, no mostró interés en la actividad, así que la hemos retirado.

 

Tornillo – tuerca

La Pequeña Duende identificaba y nombraba el color azul, como os comenté en este otro post, y empezó a nombrar el verde y el rojo, lo que me llevó a creer que podía interesarle emparejar por colores y, como todavía no tenemos hecha la caja de color, escogí los tornillos y tuercas y así aprovechábamos para trabajar el roscar.
Los tornillos y tuercas son de un juego que le trajo las pasadas navidades el Tió (aquí explicación de qué es eso del Tió) en el que hay tuercas y tornillos de distintos colores, tamaños y formas. Os lo enlazo por si puede solucionar algún regalo navideño. En este caso cogí las hexagonales porque son las más grandes y fáciles de coger.

Material

  • Tuercas y tornillos de distinto color.
  • Un recipiente para las tuercas y otro para los tornillos.
  • Bandeja para presentarlos.

Destrezas que se trabajan

  • Emparejamiento por color.
  • Psicomotricidad fina: movimiento de enroscar, pinza.
  • Trabajo coordinado izquierda – derecha.
  • Coordinación mano – ojo.
En este caso sí intento llevar a cabo la actividad y emparejaba bien los colores, incluso los nombraba (menos el amarillo), pero todavía le cuesta enroscar y terminó enfadándose, así que otra actividad guardada para el futuro y se convierte en urgente la elaboración de otros materiales para emparejar colores, que esa parte sí le gustó.
Como siempre me despido hasta el próximo viernes, si Garbancito de la Mancha y Pequeño Duende lo permiten, y deseando haber ayudado por lo menos a una persona de las que me hayáis leído. Tanto si os ha sido útil como si no, estaré encantada de recibir vuestros comentarios y/o sugerencias aquí debajo, por correo electrónico o en redes sociales (nos podéis encontrar en Facebook, Instagram y Pinterest).
Un abrazo y hasta el próximo post.

Dibujo multicolor rascando en cera

Nuestra pequeña duende está cerca de cumplir ya dos añazos y empieza a tener mucho interés por pintar, modelar con plastilina, usar tijeras… además de que ha aumentado su capacidad de concentración y, por lo tanto, es capaz de estar en una misma actividad más tiempo. Todo ello nos ha hecho pensar que era un buen momento para empezar a llevar a cabo actividades con un objetivo más estético y con mayor planificación, así que a partir de ahora también iremos compartiendo manualidades varias. Esperamos que os gusten 😉

Dibujo multicolor rascando cera

Recuerdo haber hecho esta actividad en el colegio con unos 6 o 7 años. Entonces la hicimos completa los alumnos, la preparación y el dibujo posterior, pero en el caso de bebés o niños muy pequeños, mejor que sea el adulto quien hace la preparación y ellos que dibujen libremente, es menos exigente y aumenta la sorpresa al descubrir los colores.

Materiales: 

  • Trozo de papel.
  • Ceras de colores y cera negra (de las que pringan de toda la vida, por lo menos la negra). En lugar de cera negra para cubrir, puede utilizarse tinta china, pero es más delicado el raspado que hay que hacer para no romper el papel, y con 23 meses no vamos a andar con exigencias de este tipo.
  • Objeto del que hagan buen agarre con el que rascar la cera. Nosotros utilizamos una de las herramientas que tenemos para trabajar la plastilina.

Destrezas que se trabajan

  • Pinza/agarre objeto pre-escritura.
  • Elaboración de  trazos.
  • Investigación/asombro/imaginación…

Elaboración

  • Cubrimos el fondo del papel con las ceras de colores, cuantos más y más mezclados, mejor.
  • Cubrimos ese fondo de colores con la cera negra. Le di dos pasadas para que cubriera mejor, una con líneas verticales y otra horizontales.
  • Como la mejor forma de aprender es mirando, hice un pequeño cuadradito para enseñarle qué pretendía que hiciera con esa hoja negra y la espátula.
  • Enseñarle al pequeño cómo aparecen los colores al rascar con la herramienta y verlos disfrutar.
Nuestra duendecilla en el primer momento cogió el papel con el cuadrado pequeño que utilizaba yo como muestra, pero luego se lanzó con su papel grande y no paraba de decir “Ooooh, un cuc” (Ooooh, un gusano) con cada línea que hacía, incluso se animó a nombrar el color azul cada vez que le aparecía (tenemos un cuento de Pocoyo y el color azul, así que ha sido el primero que ha aprendido a nombrar como “azú”).
  

Reseña libros animalitos Bruño

Hace como media vida, cuando la peque tenía unos 6 meses, fuimos en familia a conocer una librería y no pudimos resistir la tentación de coger algunos libros para ella: uno de letras y animales, otro de animales en blanco y negro y dos que tuvieron un éxito que no esperábamos, una vaca y una gallina. En las siguientes navidades tuvimos que ampliar la colección con el conejo y la oveja.
Son de la editorial Bruño y no tienen nada que ver con Montessori porque en ellos no hay fotografías sino dibujos y los animales hablan pero son taaaan adorables que tenía que escribiros sobre ellos y hacerles un poco de publicidad gratuita 😄.
Son libros pequeñitos, fáciles de coger para un bebé menor de un año, aunque en la contraportada advierten que no se recomiendan para menores de tres años sin supervisión, y tienen la forma del animal en cuestión. Están disponibles en catalán y en castellano.
En 12 páginas gruesas, resistentes y coloridas, cada animal se presenta por su nombre y explica, con textos muy cortitos y sencillos, cómo es su día a día. Por ejemplo, la vaca cuenta que hace muuu, come hierba para producir leche para su ternero y el granjero la ordeña para que los niños también beban leche.
Vaca, gallina y oveja viven en una granja y son adultas mientras el conejo es una cría que vive en una madriguera con su madre. En todos, excepto en el de la oveja, salen madre y cría, por lo que me parecen adecuados para peques que todavía tienen mucho apego por mami.
Como inconvenientes:
  • En el de la oveja la última página parece un poco forzada, en ella sale la mujer del granjero tejiendo bufandas para darle un uso a la lana pero de la ovejita ni rastro. 
  • Hay que ir con cuidado con los pequeños mordisqueadores, pues las páginas son plástico duro pero las imágenes están impresas en papel y pegadas sobre el plástico, así que con las babas y los dientes terminan comiéndose el papel si te descuidas (no sé si ve en la foto, pero nuestra vaca lleva un bocado en el lomo, jeje). Intuyo que será por eso la recomendación de supervisar a los menores de 3 años.
  • En esa época de lanzarlo todo y experimentar qué pasa si estiro de aquí, terminan por despegarse las páginas del lomo, pero nada que no pueda arreglar un poco de cinta adhesiva o pegamento.
Una de las lesiones padecidas en esos momentos de emoción
En conjunto, muy entretenidos para los bebés, los hemos leído hasta el agotamiento que te lleva a esconder unos días el que tienes más aborrecido, los hemos leído tanto, aún ahora con sus 23 meses y medio, que puedo recitarlos de memoria😂
Hay en proceso de edición un post con reseña del libro El cerebro del niño, otro de manualidades que vamos haciendo en sus 23 meses, y otro más de listones rojos DIY. Ya sabéis, si no os queréis perder ninguno, suscribiros al blog, y para cualquier cosa os esperamos en comentarios o email desde aquí, o bien en Instagram, Facebook o Pinterest.
Un abrazo y hasta la semana que viene.

Hoy cocinamos… Bizcocho de yogur con frambuesas

Bienvenidos una semana más a nuestro blog con nueva receta para hacer con los peques de la casa que, además, soluciona meriendas . La receta del bizcocho de yogur es aprendida de una de las abuelas del pequeño duende, aunque sé que es muy típica y seguro que mucha gente la hace y que hay varias versiones, no tenemos autoría oficial a quien atribuirla.

Como siempre, antes de empezar a cocinar, hay que preparar lo que vamos a necesitar, tanto en material como en ingredientes y, lo ideal, es organizarlo de izquierda a derecha y de arriba abajo según su orden de uso y con las cantidades medidas antes de empezar a mezclar. En casa somos un poco anárquicos y poco rígidos en estos aspectos, como ya se habrá visto en otros post.

Material necesario

  • 2 boles, uno para mezclar y otro para montar las claras (no es imprescindible hacerlo).
  • Cuchara o espátula para mezclar.
  • Separador de claras. No es imprescindible pero permite participar más al niño.
  • Pincel de cocina para ayudarnos a untar el molde. Tampoco imprescindible.
  • Varillas para montar las claras, y si me apuras para no mezclar a mano los ingredientes . Veo más Montessori hacer las dos cosas a mano, pero hay bebés muy peques que solo tienen paciencia para ir echando los ingredientes pero no para mezclar y otros, no tan pequeños, como el pequeño duende, que no tiene paciencia para mirar mientras su madre monta las claras y, todo sea dicho, cansa menos con la batidora.
  • Molde redondo para hornear.

Ingredientes

  • 1 vasito de yogur natural.
  • 3 huevos, separando claras de yemas.
  • 2 vasitos de yogur de azúcar.
  • 2 vasitos de yogur de harina.
  • Casi un vasito de yogur de aceite. En una de las imágenes se ve cuánto lo llenamos nosotros.
  • 1 sobre de levadura química. En la imagen sale la marca Canario, equivale a levadura Royal o la marca que uséis habitualmente.
  • Frambuesas, que no salen en la foto porque estaban todavía en el congelador. Despistes que tiene una preparando recetas…

Elaboración

  • Precalentar el horno a 160ºC.
  • Montar las claras a punto de nieve y reservar.
  • Incorporar los ingredientes en el bol limpio mientras los vamos mezclando: yemas de huevo, yogur, azúcar, aceite, harina con levadura. Mezclar todos estos ingredientes hasta conseguir una mezcla homogénea.
  • Añadir a la mezcla las claras montadas que habíamos reservado.
  • Untar el molde con un poco de aceite y harina.
  • Verter la mezcla en el molde y añadir frambuesas al gusto de los cocineros.
  • Hornear a 160ºC durante unos 20 minutos a media altura o hasta que al pinchar el bizcocho con un cuchillo, éste salga limpio.
Los peques participan en la medida de sus posibilidades, apetencia y habilidades. En casa, con 23 meses recién cumplidos, ella colabora en lo siguiente:
  • Va a buscar los boles al armario y los lleva a la zona donde cocinamos.
  • Le damos y también lleva el resto de material y los ingredientes “de bajo riesgo” (los huevos no, que además le hace gracia cuando se rompen y es alto riesgo; y el paquete de harina de 5kg tampoco lo lleva ella).
  • Vierte todos los ingredientes en los boles.
  • Sujeta el separador de claras mientras cascamos el huevo.
  • Llena el vasito de yogur de azúcar y de harina con una cuchara.
  • Colabora en el llenado del vasito con el aceite.
  • Mezcla los ingredientes.
  • Pone algunas frambuesas.
  • Huye hacia el sofá cuando hay que poner en marcha la batidora eléctrica y regresa cuando has terminado con ella .
  • Por supuestísimo va catando casi todos los ingredientes y mezclas que se puedan hacer.
Si os ha gustado la receta, o si os gusta el contenido del blog, suscribiros y/o seguidnos en RRSS (Facebook, Instagram o Pinterest), nos haréis un poquito más felices. Os esperamos también en los comentarios.
Gracias por estar ahí, un abrazo y hasta la próxima

Inspiración Montessori exprés 22 meses

Aquí estamos una semana más, ofreciendo nuestras ideas por si resultan útiles a alguien y con otra remesa de materiales de elaboración rápida y barata para esos días en que queremos innovar pero el reloj no da más de si.

Moldes de madalena/cupcake

Esta es la propuesta más rápida, solo necesitas tenerlos previamente en el armario para hacer ¡tachán! “Mira que cosa más chula tengo aquí” y, si hay suerte, miran y todo

Material necesario

  • Molde múltiple madalenas.
  • Moldes individuales. Nosotros los tenemos de silicona, también sirven de papel, aunque probablemente el pequeño duende haría confeti o pelotas en ese caso… Lo ideal sería que fueran todos con el mismo color, forma y tamaño para aislar la dificultad.

    Destrezas que se trabajan

    • Pinza digital.
    • Correspondencia 1-1.
    • Prácticas para el momento de rellenarlos de masa

    Tamaños de tapa

    Resulta muy útil ese armario lleno de botes de cristal, y algún momento Diógenes en el parque de “Si vas a tirar ese tapón de zumo dámelo, que igual lo uso para algo”, o que tus peques beban zumos con tapón y lo guardes con el mismo pensamiento de “Seguro que le saco provecho y si lo tiro igual me arrepiento…”

    Material necesario

    • Tapas de distinto tamaño. Lo ideal para aislar la dificultad sería que fueran todas del mismo color y material.
    • Trozo de cartón en el que puedan distribuirse las tapas quedando separadas entre si. Mejor cartón porque reciclas una caja, te puedes ahorrar una bandeja porque ya es rígido y, por esa misma rigidez, se reduce el riesgo de que se arrugue o estropee el primer día.
    • Rotulador, a ser posible grueso, para marcar el contorno de cada tapa en el cartón.

    Elaboración

    • Distribuir las tapas de manera que queden con separación entre ellas para que pueda cogerlas bien nuestro peque.
    • Marcar los contornos con el rotulador.
    • Listo para presentar.

    Destrezas que se trabajan

    • Agarre/pinza digital.
    • Correspondencia 1-1.
    • Identificación tamaños.

    Depresores de colores

    Esta actividad la preparamos cuando empezó a tener buen agarre de objetos finos y a encajar figuras, con unos 8 meses o así, pero ahora es cuando la hace completa sin dificultad para encajar ni para identificar los colores. 
    Esquina inferior derecha: pie de mi ayudante de fotografía

    Material necesario

    • Caja pequeña.
    • Depresores linguales de colores.
    • Rotuladores con los mismos colores que los depresores. Nuestro rotulador naranja decidió quedar como una especie de rosita pastel al pintar el cartón
    • Cuter, tijeras o cuchillo para hacer los cortes en la caja.

    Elaboración

    • Marcar donde haremos el agujero para cada depresor.
    • Agujerear con un tamaño ajustado al depresor, que entre y salga pero ajustadito.
    • Marcar con un rotulador distinto cada ranura.
    • Listo para la presentación.

    Destrezas que se trabajan

    • Pinza digital.
    • Coordinación mano-ojo.
    • Precisión.
    • Parejas de color.
    • Identificación/nombrar colores.

    Nuestro rinconcito de materiales

    Aquí os muestro nuestro rinconcito de materiales de inspiración Montessori en la sala de estar, donde ponemos los materiales más estructurados y que más utiliza. Este es el aspecto este mes, con los materiales que os explicamos en este post y otros que continúan de meses anteriores (hucha, insertar palillos y pompones) y que podéis encontrar en el post Inspiración Montessori exprés 20 meses.
    Eso es todo esta semana. Como siempre, sois bienvenidos en comentarios, me gustas en FacebookInstagram y en Pinterest. Si os suscribís al blog, recibiréis los post al momento de colgarlos (no agobiamos, 1 por semana) y nos hace más ilusión seguir compartiendo.

      Reseña: Montessori from the start. The child at home, from Birth to Age Three

      Después de mucho pensarlo, he decidido publicar una opinión sobre este libro a pesar de haber dejado las últimas 85 páginas sin leer porque, desde mi punto de vista, así como va avanzando la lectura, tiene un planteamiento poco respetuoso, pero eso lo dejamos para el final de la reseña.
      Las autoras son madre e hija, Paula Polk Lillard y Lynn Lillard Jensen, ambas guías Montessori y cofundadoras de un centro con esta filosofía en Illinois. Además, Paula es autora de otros libros relacionados con la pedagogía Montessori.
      El cuerpo del libro son los siguientes diez capítulos:
      1. La realización del ser humano.
      2. Dando la bienvenida al recién nacido.
      3. Descubriendo el mundo.
      4. La mano y el cerebro.
      5. Gateando a la coordinación.
      6. Vida práctica.
      7. Cuidado personal.
      8. Lenguaje e inteligencia.
      9. Desarrollo de la voluntad.
      10. Conclusión.
      Además, encontramos el prefacio, la linea temporal de desarrollo psicomotor, una introducción, agradecimientos, bibliografía e índice.
      Los primeros capítulos son interesantes, aportan datos sobre la importancia de la relación entre el hacer y el aprender, dan pautas sobre cómo organizar la habitación del recién nacido e información sobre el desarrollo de la mielinización del sistema nervioso y su relación con la filosofía Montessori en cuanto a la evolución en la complejidad de las tareas a ejecutar y las posibilidades de llevarlas a cabo por parte de los pequeños. En el sexto capítulo, sobre vida práctica, explica la organización de la cocina como primer entorno para trabajar este aspecto, incluyendo material de limpieza y para preparar comidas sencillas, así como para poner la mesa.
      Una vez llegamos al séptimo es cuando, desde mi punto de vista, se pierde completamente la perspectiva de seguir al niño y pasamos a ser los adultos los que decidimos. Este capítulo se subdivide en: sueño, comida, vestido, control de esfínteres y aseo. No he llegado a leer este último apartado de aseo debido a haberme encontrado con las siguientes recomendaciones:
      • Sueño : consideran que a partir de los 2-3 meses pueden dormir toda la noche con tomas a las 22.00 y a las 6.00… Creo que nadie que entienda de lactancia y lactantes piensa que eso sea lo normal, necesario o habitual… En el siguiente párrafo continúan con un “después de las primeras semanas no es necesario precipitarse hacia el bebé al primer gemido” Este fragmento aislado resulta inocente, no tiene nada de malo, pero lo mejoran en el siguiente párrafo diciendo que una ayudante de una de las autoras, con el objetivo de espaciar las tomas, tenía monitores para ver si el bebé se volvía a dormir solo en unos 15 minutos, pero que si se quedaba despierto y hacía horas (sí, horas, “several hours” concretamente) que no había sido alimentado, “she would make certain that he had waited as long as he could manage without hard crying before eventually taking him to his mother to be fed”, traducido sería que se aseguraría de que el bebé había esperado tanto como podía sin llegar al llanto intenso antes de llevárselo a su madre para que lo alimentara… En este punto ya me parece ir contra natura directamente.
        Y siguen con perlas como que hay que mantener la puerta de la habitación del pequeño cerrada toda la noche, tanto por seguridad como para que “aprenda” a dormir en silencio y que si protestan, los padres deben decirles mientras cierran la puerta “No puedes salir. Te veré por la mañana”. Crueldad como para premio.
      • Comida : pocos conocimientos sobre lactancia materna que, si bien no es que los necesiten, que no escribieran sobre ello, porque pueden hacer más mal que bien cuando relacionan daños en los pezones con falta de leche, hablan sobre que hay que “dar el pecho regularmente cada 3 o 4 horas” empezando cada 2-3 horas pero mínimo esas dos horas que si no se indigestan y regurgitan (hay que dar pecho a demanda y regurgitan por inmadurez del esfínter), que el “completo vaciado del pecho es la señal para que produzca más leche” (cuando es la succión), dar 20 minutos cada pecho a menos que el bebé chupe muy fuerte, en cuyo caso limitar a 10-15 minutos por pecho (habría que esperar a que se soltara el bebé, no dar teta con un reloj en la mano)…
        Y ahí siguen con mitos varios viejos y rebatidos por estudios científicos que alargarían demasiado este post, así que pasamos a otra gran joya para mí es para nobel a la crueldad, si es que llegan a convocarlo, y es que consideran necesario que coman en una mesita baja con una silla accesible por eso de la independencia, pero para evitar que se levanten, colocaremos la silla contra la pared y una vez se hayan sentado los bloquearemos acercándoles la mesa. Además, si piden levantarse (o lo consiguen aún estando encajonados entre la pared y la mesa), supondremos que han terminado de comer y tendrán que esperar a la siguiente comida… Poca independencia veo yo ahí.
      • Vestido : algunas frases como que con dos años no pueden decidir si hace frío o calor para llevar algo determinado me rechinan, pero no nos pondremos exquisitos a estas alturas…
      • Control de esfínteres : empiezan comentando que la mielinización para el control de esfínteres está completa cuando el niño tiene unos doce meses y que solo les falta aprender a ejercer ese control. Unos párrafos más alante añaden que el periodo sensible para este aprendizaje es entre los 12 y los 18 meses y que si no se aprovecha será necesario un esfuerzo en su recuperación, también hablan de que serán necesarias entre 3 y 6 semanas de atención intensiva, a ser posible en casa y se recomienda que el bebé pueda ir con la menor ropa posible, a ser posible desnudo y sí comentan que hay niños a los que les cuesta más, pero para culpar a los padres “de hoy en día” de abandonar el proceso volviendo a poner pañales. Desde mi punto de vista, a nadie le gusta orinarse, no es falta de voluntad de los padres ni del niño, es falta de madurez del último y madurez no es solo mielinización neuronal y semanas de ensuciarse porque tiene unos determinados meses, madurez es estar preparado física y mentalmente para algo, de lo contrario, como todos los adultos estamos mielinizados para ello, vamos a hacer puenting, qué más da que uno tenga miedo a las alturas, según estas señoras solo hay que insistir más, que ese miedo no pinta nada ahí… ¿no?
      • Aseo : no sé si os habría pasado también pero yo, después de lo acumulado hasta aquí, ya no he continuado leyendo y me he arrepentido de haber comprado un libro que pretendía que fuera una ayuda y me está dando como miedo…
      Igual unas páginas más alante dicen que todo era una broma y que hay que seguir al niño, o algo similar, pero lo veo poco probable y mi recomendación sería que si alguien quiere echarle un vistazo a este libro, que lo haga desde la curiosidad y el excepticismo y que no sea una primera aproximación a Maria Montessori, que igual leyéndola a ella también me asusto, pero hay que tener en cuenta que ella escribía a principios de 1900 y que estas guías escribieron el libro allá por el año 2000…
      Espero que no se haya hecho demasiado largo el post, no recordaba yo tanto disgusto mientras leía y que no haya resultado en demasiado disgusto . Como siempre, sois bienvenidos en comentarios, likes, correos y suscripciones al blog, facebook, instagram o pinterest.
      Un abrazo .

      Hoy cocinamos… Burritos de pollo y champiñones

      Otra receta para esta semana. A los papis nos encanta, pero a la peque las tortillas de maíz no le van y se come solo el relleno, aunque le encanta ayudar a hacer los rollitos (por eso no hay foto de ese paso, necesitamos un trípode
      En este caso es una parte mix y otra inventiva tras haber buscado recetas que incluyeran pollo, champiñones y queso para untar, así que no hay web de referencia para la receta y la tenéis aquí completita.

      Habilidades que se trabajan

      Al ser cocina, las mismas que en recetas anteriores, trasvases, pinza, uso de instrumentos (cortar, mezclar, pesar)… y tiene especial importancia por formar parte de la vida práctica y por ser una actividad necesaria diariamente que, además, nos permite mantener una mejor salud y un mayor control sobre lo que comemos.
      En nuestro caso algunas cosas no son muy Montessori, por ejemplo, utilizamos plástico en los cuchillos porque consideramos más importante la seguridad que la autonomía a una edad tan temprana, nos cuesta seguir el orden estricto de izquierda a derecha y de arriba a abajo (lo intentamos, pero cuesta), y no está “prohibido” comer mientras cocinamos, de hecho este día en concreto, la peque vio los tomates antes de haber terminado de cocinar y estuvo comiendo mientras no podía participar en la receta, tampoco nos preocupa, preferimos que coma 10 tomates y deje la tortilla de maíz, siempre serán más sanos que algo envasado.

      Ingredientes

      • 1 paquete de tortillas de maíz
      • 1 pechuga de pollo
      • 100g champiñones
      • 100g queso para untar
      • aceite o mantequilla para cocinar
      • sal y pimienta

      Elaboración

      • Lavar los champiñones, cortarlos en cuadraditos y ponerlos en una sarten con aceite o mantequilla fundida.

      • Mientras se empiezan a cocinar los champiñones, cortar la pechuga en cuadraditos y agregarla a la sartén.

      • Cuando el pollo está hecho, añadir los 100g de queso para untar y mezclar bien.

      • Una vez el queso se ha fundido y ha quedado bien repartido, salpimentar al gusto y retirar del fuego. Salpimentamos al final porque así se mantiene más el sabor y no consumimos tanta sal.
        Una que vio tomatitos cherry y no pudo resistirse
      • Rellenar las tortillas, emplatar y ¡a disfrutarlo! Nosotros lo acompañamos en esta ocasión con tomatitos cherry, así le ponemos la parte vegetal
      La deconstrucción del rollito

      Y eso es todo por esta semana. Como siempre, os esperamos en likes, comentarios, correos, seguidores, o el medio que más os apetezca. Un abrazo y hasta el próximo post