Dibujo multicolor rascando en cera

Nuestra pequeña duende está cerca de cumplir ya dos añazos y empieza a tener mucho interés por pintar, modelar con plastilina, usar tijeras… además de que ha aumentado su capacidad de concentración y, por lo tanto, es capaz de estar en una misma actividad más tiempo. Todo ello nos ha hecho pensar que era un buen momento para empezar a llevar a cabo actividades con un objetivo más estético y con mayor planificación, así que a partir de ahora también iremos compartiendo manualidades varias. Esperamos que os gusten 😉

Dibujo multicolor rascando cera

Recuerdo haber hecho esta actividad en el colegio con unos 6 o 7 años. Entonces la hicimos completa los alumnos, la preparación y el dibujo posterior, pero en el caso de bebés o niños muy pequeños, mejor que sea el adulto quien hace la preparación y ellos que dibujen libremente, es menos exigente y aumenta la sorpresa al descubrir los colores.

Materiales: 

  • Trozo de papel.
  • Ceras de colores y cera negra (de las que pringan de toda la vida, por lo menos la negra). En lugar de cera negra para cubrir, puede utilizarse tinta china, pero es más delicado el raspado que hay que hacer para no romper el papel, y con 23 meses no vamos a andar con exigencias de este tipo.
  • Objeto del que hagan buen agarre con el que rascar la cera. Nosotros utilizamos una de las herramientas que tenemos para trabajar la plastilina.

Destrezas que se trabajan

  • Pinza/agarre objeto pre-escritura.
  • Elaboración de  trazos.
  • Investigación/asombro/imaginación…

Elaboración

  • Cubrimos el fondo del papel con las ceras de colores, cuantos más y más mezclados, mejor.
  • Cubrimos ese fondo de colores con la cera negra. Le di dos pasadas para que cubriera mejor, una con líneas verticales y otra horizontales.
  • Como la mejor forma de aprender es mirando, hice un pequeño cuadradito para enseñarle qué pretendía que hiciera con esa hoja negra y la espátula.
  • Enseñarle al pequeño cómo aparecen los colores al rascar con la herramienta y verlos disfrutar.
Nuestra duendecilla en el primer momento cogió el papel con el cuadrado pequeño que utilizaba yo como muestra, pero luego se lanzó con su papel grande y no paraba de decir “Ooooh, un cuc” (Ooooh, un gusano) con cada línea que hacía, incluso se animó a nombrar el color azul cada vez que le aparecía (tenemos un cuento de Pocoyo y el color azul, así que ha sido el primero que ha aprendido a nombrar como “azú”).
  

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